domingo, 21 de mayo de 2017

Sismelasecas...



"El feminismo ha sido, como movimiento social, una de las manifestaciones históricas más significativas de la lucha emprendida por las mujeres para conseguir sus derechos. Aunque la movilización a favor del voto, es decir, el sufragismo, haya sido uno de sus ejes más importantes, no puede equipararse sufragismo y feminismo. Este último tiene una base reivindicativa muy amplia que, a veces, contempla el voto, pero que, en otras ocasiones, también exige demandas sociales como la eliminación de la discriminación civil para las mujeres casadas o el acceso a la educación, al trabajo remunerado (...)"
NASH, Mary y TAVERA, Susanna:
Experiencias desiguales: Conflictos sociales y respuestas colectivas (Siglo XIX)
Madrid, 1995, Ed. Síntesis, p. 58

Tenemos entendido que el feminismo como teoría política tuvo sus inicios por el siglo XVIII, con las reinvidicaciones de los derechos de las Mujeres.
Si se sigue investigando, nos encontramos que la lucha de las Mujeres en el mundo es mucho más antigua, ya sabemos como las ancestras a esas precursoras del feminismo como teoría política, tambièn han dejando, corazón y sangre contra el sistema Patriarcal.

El feminismo
Una teoría política de inclusiòn para toda la humanidad (en contra del Patriarcado) .
Una teoría política que reconoce el Patriarcado como principal sistema de opresión hacia las Mujeres.
Y a las identidades sexuales.
Una práctica política que abrió y abre las puertas y los brazos, con sensibilidad y confianza que es propia, natural del Feminismo, hacia todas las identidades que son disidentes al Patriarcado.
Identidades que se reconocen y han luchado y siguen luchando por visibilizarce, Lesbianas, Travestis, Gays, Transexuales, Bisexuales, Intersexuales.

“ ¿Quién puede decir cuáles son las formas “apropiadadas” del placer?
En realidad nunca se ha juzgado a nadie por lo que hace, sino más bien, hemos llenado páginas enteras, hay teoría de por que No, hay sentires de por qué No y en la misma proporción la hay de por qué Si.
¿quién es quién para impedirlo?
Como asi tampoco nadie puede impedir lo que pensamos, y lo que escribimos, con el mismo ánimo de no ser juzgada por nadie.” Anónima.

Siempre el Patriarcado se reforzó y se refuerza en sus hijos principales que son los sistemas econòmicos de la Historia.
Siguiendo el mismo ciclo històrico aparecen las Olas feministas. Pero la base no se pierde, o al menos no queremos perderla.

Llegamos a este estadío que no es nuevo, ya hemos pasado èpocas de neoliberalismo y quienes somos crìticas a este tipo de sistema econòmico, quienes somos crìticas al Capitalismo, siempre nos encontramos con batallas  conocidas, y con nuevas formas, donde la principal funciòn del Patriarcado es invisibilizar a las Mujeres. Sobre todo la lucha de las Mujeres, en la cual arduo trabajo tenemos todavía a pesar de los siglos, en visibilizarnos.

Porque es necesario para el Patriarcado que las Mujeres seamos invisibles.
De la misma manera que quiere invisibilizar otras identidades.
Con la diferencia que las Mujeres Luchadoras Feministas, no queremos invisibilizar a nadie, al contrario, codo a codo vamos juntas, juntes, juntos en la misma lucha.

Estamos en esta època, con un debate que nos enfrenta, tema que el Patriarcado sabe manejar muy bien; las divisiones, tema en el cual se nos quiere invisibilizar a las Mujeres.

Y esa invisibilizaciòn viene de cierta academia, y con el mal gusto que nos produce a muchas que sentimos, el mal gusto amargo de reconocer que es bastante funcional al Patriarcado, y que parece que el encargo es opacarnos, tacharnos nuevamente de la Herstory.
Y no vamos a hacer un recuento de que lo que se trata ser Mujer en el Mundo.
Ni tampoco enumerar las veces que ante nuestra rebelión, el Patriarcado trató y trata de disciplinarnos y esa disciplina que se basa en cooptar nuestras aliadas, ya muchas la sabemos, y nos defendemos, no de nuestras aliadas, no, no es personal, es ideològico, 
y las ideas van y vienen 
se transforman, 
otras veces quedan ahí archivadas a la espera,
otras veces las traemos a la luz, 
es muy raro que se descarten por completo
pero puede pasar.


  • Es cierto,a veces nos ponemos muy pasionales. Y eso violenta.
  • Nos Violenta.
    • Se recurre a calificaciones personales
    • A competencias en Juntas del Saber
    •  y otras cosas...
    • y lo peor de todo nos enfrentamos entre aliadas.


No vamos a hacer un recuento, ni tampoco pretender decir a quien anda en otros devenires, como y que tiene que hacer con su propia subjetividad, propia del contexto que le toca, y propia de su individualidad y su experiencia.
Experiencias que muchas nos podemos sentir identificadas porque padecemos de las mismas pràcticas opresivas, en igual, mayor o menor medida,
podemos sentirlo en el cuerpo
porque la opresiòn de las otras, otres, se siente en el cuerpo, aunque no sea la misma.

Pero sí, somos muchas las que pedimos, exigimos : que se nos siga reconociendo y nombrando Mujeres.

Mujeres, que seamos nosotras propiamente las que decidamos, si queremos entrar dentro de un lenguaje que tal vez a muchas no nos identifica y otras sí, pero convencidas, hasta que nuestros sentipensamientos demuestren lo contrario, o sigamos sosteniendo nuestras ideas.
La decisión es Nuestra.
Nuestra Libre Decisión.
Si no podemos decidir en algo tan minímo, pero no menos importante como ser nombradas en un lenguaje que no nos siga invisiblizando
¿de que autonomía estamos hablando?


Algunas que escribimos este texto, queremos llamarnos, nos sentimos Mujer, así simplemente, portadoras de útero, reconociéndonos el clítoris, productoras de óvulos, que decidimos si los procreamos, o si los descartamos, que decidimos procrearlos para ponerlos al servicio de una causa, que nos abraza a todas, todes, (y algunos todos, tampoco somos tan buenitas con todOs) y convivimos en esta bloga con lesbianas y travestis feministas y nos respetamos, y nos acompañamos y sobre todo... Nos queremos. 

Algunas de quienes escribimos este texto somos
Mujeres, así, a secas,
porque el tèrmino “cis” nos la seca. 






Prostitución=Campo de Concentraciòn


“Me gusta nombrar las cosas por su nombre. Uso la palabra puta porque no permite disfrazar, ni mentir. Si vos decís mujeres en situación de prostitución o trabajadoras sexuales, estás maquillando la realidad. La prostitución es violencia y humillación, no es trabajo. El hambre y la vulnerabilidad fabrican putas y lo grave es que hoy la explotación sexual está organizada y globalizada”
 Sonia Sanchez

Texto de Sonia Sanchez *
"Así como en Ninguna Mujer Nace para Puta, reflexioné sobre la soledad de la puta, los parásitos de la prostitución, el estado proxeneta, la maternidad en la prostitución, hoy sigo pensando sobre ese territorio de explotación que es la prostitución, lo estudio desde la rabia, el dolor ,y desde mi propia incomodidad.
Incomodidad que me lleva a pensarlo desde un no lugar sabido, donde necesariamente debo desnudarlo, donde necesariamente debo por un rato parar de caminar para verlo, tocarlo, y comenzar a decontruirlo en mi naturalización.
Lo primero que visualicé fue la tortura diaria de los penes-picanas, de las palabras–látigos, y la puta esquina como campo de concentración a cielo abierto. Ver claramente este sistema, su mecanismo perfectamente organizado, su lenguaje amordázante e idiotizante, la humillación y vergüenza como “la marca de la puta”, desde la violación sistemática ejercida allí, puedo comenzar a nombrarlo desde otro lugar y a entender muchas cosas, de cómo las tienen ocupadas a las mujeres prostituidas, bien lejos de lugares contestatario, de una voz propia desobediente, por lo tanto jamás así romperán los velos de esta normalización violenta de las que ellas son sus actoras principales y nosotras y nosotros como sociedad somos cómplices directas /os por acción u omisión de ello.
Mirar, estudiar, y desnudar a la prostitución desde el campo de concentración, modificó mi manera de pensar y actuar sobre la problemática de la mujer prostituida, y sobre el torturador-prostituyente. Por eso pienso y actúo y escribo desde la mujer, no de la puta, me saque el corsé estereotipado que me pusieron, y que yo ayude abrocharlo,(por ignorancia,miedo y falta oportunidades,….) desde la mujer hablo, pienso, actúo y escribo sobre el torturador-prostituyente, ese partícipe principal de la explotación sexual de las mujeres, niñas/os; que es protegido por la sociedad-estado, y también por la mujer prostituida. Actúo, hablo y pienso y escribo desde la mujer sobre este estado-sistema proxeneta que es el dueño de la fabrica de putas.

Dice el diccionario real español, esquizofrenia: trastorno de la personalidad caracterizado por la escisión de las funciones afectivas e intelectivas.

La violencia cotidiana de la prostitución ejercida, administrada, producida sobre nuestros cuerpos y subjetividades, nos convierte en mujer-objeto- esquizofrénico. Nosotras empezamos ese caminar en el mismo momento que nos paran en la esquina, huimos de esa realidad violenta poniéndonos “anteojeras voluntarias” que es la mentira, el autoengaño, y la máscara.
Este ejercicio de separación del cuerpo y la mente, la mujer prostituida, lo realiza cada vez que entra en el cuarto –celda, y el momento que la paran en la esquina y en los encierros de los burdeles, es un proceso doloroso y angustiante, porque esa “HUIDA” es falsa, no has ido a ningún lado, solo escapaste unos segundos para meterte en otros guettos, familia, escuela, ongs, sindicatos….
Hoy me doy cuenta que además de vaciamiento, y bloqueo de los sentimientos, y saberes, el torturador-prostituyente traslada, corre, deposita en las personas prostituidas todo su odio y rencor en el cuerpo y subjetividad. Estas personas (mujer prostituida) no lo pueden “ver”, “sentir”, “leer”, “describir”, porque es parte de ese trastorno naturalizado en ella como puta. Por eso le cuesta reconocerse como victima, y como torturador-victimario a ellos. Por eso la mujer prostituida lo nombra como “mi clientito”, “mi cliente”, “mi amiguito” cuanto mas adulta-mayor es, mas se apropia de ella ese lenguaje deformante.
Hay torturadores-prostituyentes que pasan toda una vida violando a una mujer prostituida, además de “saliendo” con otras mujeres, allí se dá ese proceso de confusión en la puta, allí esas peleas por el torturador-prostituyente, que se da a cielo abierto y en los lugares cerrados. Ellos utilizan este atontamiento para administrar y fortalecer las diferencias. Allí esa confusión de creer que ese torturador-prostituyente te pertenece, allí también se da el síndrome de Estocolmo, muchas mujeres prostituidas enamoradas han parido hijos de policías, de torturadores-prostituyentes, y fiolos, los mismos que las llevaban detenidas, que las torturaban, y explotaban Allí se dá desde la puta es un clientito “bueno”, porque me “trata bien”, “me paga bien”, “me mantiene”. Verlo “bueno” a él, es verse buena ella. Ese proceso de depositar-trasladar todo lo que éste no quiere en su cuerpo- de su cuerpo, de su “ser”, hace que este privilegio de violar que tiene en este estado patriarcal-proxeneta- se dé en la forma mas violenta, a la vista de todos y todas y en la normalización mas extrema que estamos viviendo como sociedad esta violación.
En este campo de concentración ( prostitución) los cuerpos no solo son el campo de acción directa de torturas, sino que además son psicológicas, por ellos el 90 %,de las mujeres prostituidas terminan alcohólicas, empastilladas, inducidas al suicidio, y asesinadas.

Hay un cierto momento que el torturador-prostituyente deja de “torturar” para ser “torturado”,

Ya no le basta al torturador-prostituyente con violarte, manosearte, humillarte, también vos debes violarlo, lastimarlo, humillarlo, no estoy hablando de masoquismo, estoy hablando de que además de trasladar su odio, traslada su ejercicio de torturador a la victima. Ese ejercicio reproducido sistemáticamente y de una manera ambivalente, hace que yo persona, yo puta, yo mujer, yo victima, yo torturadora, yo torturada, no sea un “yo-propio, sino un “yo-el”. Esa ambivalencia es parte del cotidiano de la tortura administrada por el torturador- prostituyente y sostenida por la mujer prostituida, pero ésta no lo hace a “conciencia”, lo hace porque esta “atontada”, “anestesiada”. Por eso ellas no pueden pensarse por fuera del torturador y fiolo. Esta ambivalencia es el eje central de la normalización de este campo de concentración. La normalización, y la ambivalencia, es un preparado toxico en el que la puta queda atrapada."

 *Sonia Sanchez.
 Activista Feminista, Anarquista, Sobreviviente de Prostitución